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jueves, 7 de julio de 2016

Vitamina C también para la boca

Buenas a tod@s! Hoy os hablaremos de los beneficios de la vitamina C en la boca, tanto para reforzar la estructura de nuestros dientes como para tratar problemas de encía y mucosa.

Aunque no existe ningún remedio natural que pueda considerarse remedio universal para la caries, las propiedades de algunas frutas son beneficiosas para la conservación de la estructura de los dientes, gracias a  la vitamina C que contienen. Sabemos que la vitamina C interviene en la estructuración y conservación del colágeno y ésta, a su vez, actúa como soporte fundamental para la formación de dientes, entre otros tejidos.

La carencia de la vitamina C a veces provoca gingivitis o encías inflamadas y sangrantes, úlceras, infecciones bacterianas en la boca y enfermedad periodontal. En la mayoría de las personas, los síntomas desaparecen después de la administración de vitamina C y el tratamiento adecuado por parte del odontólogo.

La vitamina C también ayuda a las personas con xerestomía o sensación de la boca seca para mejorar su sensación, junto a una abundante hidratación. Las personas fumadoras tienen a menudo necesidades mayores de vitamina C.

La manera más natural de consumir grandes dosis de vitamina C es un alto consumo de  frutas como guayaba, grosella negra, papaya, kiwi, fresas, naranja, limón, melón, clementina o el pomelo. Como alternativa, se pueden comprar comprimidos de vitamina C en la farmacia o herboristeria.      

¿Qué pasa con el limón?
El limón es una fruta muy beneficiosa por su poder alcalinizante tras la digestión y  rica en vitamina C, pero debemos tener cuidado con el uso frecuente del limón, ya que puede causar erosión en el esmalte. Los ácidos del limón disuelven los minerales que forman la superficie del esmalte y, si su uso es continuado, podéis sufrir hipersensibilidad dentinaria a medida que la dentina va quedando expuesta. Por lo tanto, tras la toma del zumo de limón, se recomienda no cepillar los dientes seguidamente, ya que el cepillado arrastra los átomos liberados por los ácidos en el esmalte. Mejor esperar un tiempo o consumir algo sólido justo después del limón, siempre sin azúcar.

Tradicionalmente, se utiliza la vitamina C como preventivo y coadyuvante en los procesos infecciosos. Se ha observado que regula el sistema inmunitario y además, estimula la respuesta celular. Estudios clínicos han demostrado que, con la administración oral de 5 gramos de vitamina C durante 3 días, se duplica el número de linfocitos.

Por la tanto, ya sabéis, a comer fruta a diario.
Y si os ha gustado, no olvidéis compartirlo en las redes sociales.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Alimentación saludable para los dientes

Uno de los recursos más importantes para conservar los dientes sin caries es una adecuada alimentación. Necesitamos conservar  en nuestro organismo un pH con tendencia alcalina para poder tener la boca sana. ¿Sabes qué alimentos conservan un pH alcalino? Si pides hora para una primera visita, podemos hablar sobre estos alimentos que previenen la formación de la caries. Porque sí, hay alimentos que pueden actuar como protectores de caries por aumentar el pH de la boca. Podemos incluir, ocasionalmente tras las comidas, alimentos que ayuden a reducir  la acidez de la saliva, por su efecto protector frente a la aparición de caries. No dudes en preguntarnos sobre estos alimentos  cuando vengas a hacer tu revisión dental.

La alimentación actual suele ser alta en harinas y proteínas, y baja en frutas y vegetales, generando una acidificación del medio. Estos ácidos se convierten en un factor irritativo que desencadenan la caries y además pueden disminuir la eficiencia de tratamientos o terapias como la terapia neural en determinadas personas. El pH ácido es un factor importante para el inicio o avance de la caries. Un alimento no será perjudicial para los dientes  si, durante al menos 30 minutos posteriores a su consumo, el pH en la placa bacteriana no desciende por debajo de 5,7.

Existen pruebas de pH en orina, saliva y riñón para determinar la sobre producción de ácidos, porque el grado de acidez o alcalinidad de la boca es diferente en cada ser humano.  En el post sobre el azúcar ya mencionamos la labor del azúcar en la formación de la caries, debido a su PH ácido. Si se retira el factor irritante, en este caso la acidez, se permite que el sistema nervioso regule el metabolismo y  asegure la estructura y función de los dientes y, de esta manera, podremos observar mejoría en el dolor dental o la estabilización de la caries que tengamos.

Así pues, os propongo incluir en cantidades adecuadas los siguientes nutrientes esenciales: calcio, fósforo, magnesio y vitaminas C y D; lo que se consigue llevando a cabo una alimentación equilibrada, saludable y variada para asegurar que no se produzca ningún déficit, especialmente durante los primeros años de vida, de todos aquellos nutrientes que participan en la composición de huesos y dientes. Al mismo tiempo, una dieta vegetariana rica en el consumo de frutas y verduras, acompañada de una ingesta moderada de legumbres y cereales se ha demostrado que disminuye la acidez, ya que aportan bases al organismo como producto final de su metabolismo.


Recordad, sin embargo, que estos consejos alimentarios deben ir de la mano de la revisión dental de un odontólogo, ya que si una caries ha llegado a profundizar en la dentina, será conveniente valorar  reconstruir ese diente antes de que tengáis dolor o se fracture más.

jueves, 18 de febrero de 2016

Alimentación alcalina contra la caries

Hoy seguiremos con los factores que pueden dar lugar a generar una caries, la cual a veces nos indica un desequilibrio de la salud y puede ser una consecuencia de una alimentación incorrecta. Como es habitual en la sociedad actual, si consumimos un exceso de alimentos acidificantes o que generen ácidos tras su metabolización, el organismo buscará equilibrio para neutralizar el terreno. Nuestro cuerpo necesita un pH neutro para funcionar adecuadamente. Para eso, el cuerpo puede actuar robando calcio de los dientes intentando alcalinizar su pH. Es evidente que en los dientes que han perdido el calcio y otros minerales, será más fácil que formemos una caries.

La acidificación está muchas veces detrás de la formación de la caries. Al mismo tiempo, también aumenta la probabilidad de padecer obesidad, enfermedades cardiovasculares o diabetes. Sabiendo esto, para conseguir frenar estos procesos, podemos buscar el equilibrio a través de la alimentación alcalina. Para ello, recomendamos consumir verduras, frutas y vegetales a diario y, si son ecológicas, mejor. Al mismo tiempo, podemos disminuir, o evitar, el consumo de productos acidificantes como proteína animal, azúcares y harinas refinadas, tabaco y alcohol.

Actualmente sabemos que cualquier alimento que contiene azúcar o fécula puede contribuir a la aparición de caries. Esto significa que, al igual que los dulces y golosinas, la pasta, el arroz, las patatas fritas e incluso el pan pueden iniciar el proceso de desmineralización. Por ejemplo, un estudio en el que se observó la capacidad de producción de ácidos de la pasta, el arroz y el pan, se descubrió que estos alimentos producían la misma cantidad de ácido que una solución sacarosa al 10%. Otro estudio descubrió que la formación de ácido en la placa tras comer pan de molde o patatas fritas, era mayor y duraba más tiempo que después de tomar sacarosa.

Los alimentos que se pegan a los dientes aumentan el riesgo de caries en comparación con los alimentos que desaparecen de la boca rápidamente. Por ejemplo, las patatas fritas y las galletas se pegan a los dientes durante más tiempo que otros alimentos. Cuanto más tiempo se queden los alimentos que contienen carbohidratos alrededor de los dientes, más tiempo tienen las bacterias para producir ácido y mayor es la posibilidad de desmineralización.

Cada vez que se muerde un alimento o se sorbe una bebida que contiene carbohidratos, cualquier bacteria causante de caries comienza a producir ácidos, iniciando la desmineralización de los dientes. Este proceso continúa durante 20 o 30 minutos después de comer o beber, o más tiempo si hay restos de comida atrapados localmente. En los períodos entre las distintas ingestas,  la saliva actúa para neutralizar los ácidos y ayudar en el proceso de remineralización. Si se come o se bebe frecuentemente, no le damos tiempo al esmalte de los dientes para remineralizarse completamente y las caries comienzan a producirse. Por eso comer o beber continuamente durante todo el día no es aconsejable.

Por otro lado,  os propongo comer despacio, masticar varias veces y con tranquilidad. Cuanto más mastiquemos en la boca, menos trabajo daremos a la digestión estomacal. Y cuanto mejor se digiere el alimento, más nutre, menos fatiga y menos intoxica. Por eso, para comer conviene tener el ánimo tranquilo y evitar conflictos y disgustos. En caso de que una persona presente múltiples caries, le recomiendo además, tomar minerales y/o homeopatía.

Gracias a la interacción sinérgica de una nutrición alcalina, la terapia neural, fitoterapia, homeopatía, etc., podemos conseguir mantener una buena salud dental e integral. De poco sirve intervenir solo cuando se presenta el problema, prevenir es lo ideal.

miércoles, 7 de mayo de 2014

La boca nos indica la dieta correcta

¿Sabes que la boca, la mandíbula y los dientes de cada animal indican la dieta que le conviene a cada uno? 

Nuestra estructura interna y externa demuestran que somos frugívoros o consumidores de frutas y las investigaciones sobre el aparato digestivo confirman la similitud fisiológica entre nuestro organismo y el de los chimpancés. La dieta de los chimpancés se basa en frutas, hojas, semillas, raíces y tubérculos, todo crudo, y para estos alimentos está diseñado su sistema digestivo.

Es obvio que fisiológicamente no somos carnívoros. Estos animales están dotados de fluidos digestivos especiales e intestinos cortos para desprenderse velozmente de los desechos tóxicos que genera la carne. Tienen una mandibular capaz de moler huesos y pueden neutralizar la acidez de la carne y sus residuos tóxicos.  Pero los humanos no tenemos colmillos ni garras para cazar. No somos veloces, no tenemos vista ni olfato desarrollados.

Tampoco disponemos de las características digestivas de los granívoros como son las aves, con buche y estómago que les permite consumir cereales. El ser humano no realiza esfuerzos que demanden tanta energía como el vuelo de las aves. 

No podemos considerarnos solo herbívoros tampoco, ya que el exclusivo consumo de hojas requiere un aparato digestivo especializado con cuba de fermentación, estómago con cuatro cavidades, capacidad de rumiar, 40 horas de tránsito intestinal, etc., tal como poseen las vacas.

En cambio, poseemos la boca ideal para consumir frutas:
  •  8 incisivos para morder frutos (25% de la dentadura).
  •  solo 4 caninos y poco desarrollados (no somos capaces de desgarrar la carne cruda).
  •  20 premolares y molares para moler verduras, frutas y granos (60% de la dentadura).
  • saliva alcalina para iniciar la digestión en la boca.
  • mandíbula con capacidad de hacer movimientos de lateralidad.

 Y además, características generales propias de animales frugívoros: 

  • manos y dedos para recoger frutos de los árboles
  • estómago débil y poco ácido
  • no tenemos enzimas para neutralizar sustancias de descomposición de animales
  • sangre ligeramente alcalina
  • intestino grueso de gran capacidad que recoge los desechos de granos, raíces, frutos y semillas que estimulan el movimiento digestivo del bolo alimentario y, con ello, nuestras evacuaciones
Así que no desestimemos las propiedades de la fruta y tengámosla siempre presente en nuestra dieta diaria.

miércoles, 9 de abril de 2014

Frutas con vitamina

Buenas tardes a tod@s! Hoy os hablaremos de los beneficios de la vitamina C en la boca, tanto para reforzar la estructura de nuestros dientes como para tratar problemas de encía y mucosa.

Sabemos que la vitamina C interviene en la estructuración y conservación del colágeno y ésta, a su vez, actúa como soporte fundamental para la formación de dientes, entre otros tejidos. Aunque no existe ningún remedio natural ni sintético que pueda considerarse remedio universal para la caries, las propiedades de algunas frutas  son beneficiosas para la conservación de la estructura de los dientes, gracias a  la vitamina C que contienen.

La carencia de la vitamina C a veces provoca gingivitis o encías inflamadas y sangrantes, úlceras, infecciones bacterianas en la boca y enfermedad periodontal. En la mayoría de las personas, los síntomas desaparecen después de la administración de vitamina C y el tratamiento adecuado del odontólogo.


La vitamina C ayuda a las personas con la xerestomía o la sensación de la boca seca para mejorar su sensación, junto a una abundante hidratación. Las personas fumadoras tienen a menudo necesidades mayores de vitamina C.

La manera más natural de consumir grandes dosis de vitamina C es un alto consumo de  frutas como guayaba, grosella negra, papaya,  kiwi, fresas, naranja , limón, melón,  clementina o el pomelo. Como alternativa, se pueden comprar comprimidos de 1 gramo de vitamina C.      

El limón es una fruta muy beneficiosa por su poder alcalinizante tras la digestión. También se ha usado como antídoto contra el veneno de la serpiente o para evitar el escorbuto. Aunque es rica en vitamina C, debemos tener cuidado con el uso frecuente del limón, ya que puede  causar erosión en el esmalte. Los ácidos del limón disuelven químicamente los minerales que forman el esmalte y, si su uso es continuado, podéis sufrir hipersensibilidad dentinaria a medida que la dentina va quedando expuesta. Por lo tanto, tras la toma del zumo de limón, se recomienda no cepillar los dientes seguidamente, ya que el cepillado arrastra los átomos liberados por los ácidos en el esmalte. Mejor esperar un tiempo o consumir algo sólido justo después del limón, siempre sin azúcar.

Tradicionalmente, se utiliza la vitamina C como preventivo y coadyuvante en los procesos infecciosos. Se ha observado que regula el sistema inmunitario y además, estimula la respuesta celular. Estudios clínicos han demostrado que, con la administración oral de 5 gramos de vitamina C durante 3 días, se duplica el número de linfocitos.

Por la tanto, ya sabéis, a comer fruta a diario.

martes, 4 de marzo de 2014

Alimentos que previenen la caries


¿Ayudas a fortalecer los dientes con la comida?

Uno de los recursos más importantes para conservar los dientes sin caries es una adecuada alimentación. Necesitamos conservar  en nuestro organismo un pH con tendencia a alcalina para poder tener la boca sana. ¿Sabes qué alimentos conservan un pH alcalino? Si pides hora para una primera visita, podemos hablar sobre estos alimentos que previenen la formación de la caries. Porque hay alimentos que pueden actuar como protectores de caries por aumentar el pH de la boca. Podemos incluir, ocasionalmente tras las comidas, alimentos que ayuden a reducir  la acidez de la saliva, por su efecto protector frente a la aparición de caries. No dudes en preguntarnos sobre estos alimentos  cuando vengas a hacer tu revisión dental.

La alimentación actual suele ser alta en harinas y proteínas, y baja en frutas y vegetales, generando una acidificación del medio. Estos ácidos se convierten en un factor irritativo que desencadenan la caries y además pueden disminuir la eficiencia de tratamientos o terapias como la terapia neural en determinadas personas. El pH ácido es un factor importante para el inicio o avance de la caries.
Un alimento no será perjudicial para los dientes  si, durante al menos 30 minutos posteriores a su consumo, el pH en la placa bacteriana no desciende por debajo de 5,7.

Existen pruebas de pH en orina, saliva y riñón para determinar la sobreproducción de ácidos, porque el grado de acidez o alcalinidad de la boca es diferente en cada ser humano.  En el post sobre el azúcar ya mencionamos, la labor del azúcar en la formación de la caries, debido a su PH ácido.

Así pues, tendríamos que incluir en cantidades adecuadas los siguientes nutrientes esenciales: calcio, fósforo, magnesio y vitaminas C y D; lo que se consigue llevando a cabo una alimentación equilibrada, saludable y variada para asegurar que no se produzca ningún déficit, especialmente durante los primeros años de vida, de todos aquellos nutrientes que participan en la composición de huesos y dientes.


Al mismo tiempo, una dieta vegetariana rica en el consumo de frutas y verduras, acompañada de una ingesta moderada de legumbres, cereales y harinas, se ha demostrado que disminuye la acidez, ya que aportan bases al organismo como producto final de su metabolismo.

Según la teoría de Vvedensky, si se retira el factor irritante, en este caso la acidez, se permite que el sistema nervioso regule el metabolismo y  asegure la estructura y función de los dientes. Así, podremos observar mejoría en el dolor dental o la estabilización de la caries que tengamos.

Recordad, sin embargo, que estos consejos alimentarios deben ir de la mano de la revisión dental de un odontólogo, ya que si una caries ha llegado a profundizar en la dentina, será conveniente valorar  reconstruir ese diente antes de que tengáis dolor o se fracture más.

martes, 21 de enero de 2014

Transtorno metabólico


Seguiremos con los factores que pueden dar lugar a que generemos una caries. El trastorno metabólico o acidificación, está  muchas veces detrás de la formación de la caries. Al mismo tiempo, aumenta la probabilidad de padecer obesidad, enfermedad cardiovascular o diabetes.

La caries indica un desequilibrio de la salud y puede ser una consecuencia de una alimentación incorrecta. Como es habitual en la sociedad actual, si consumimos un exceso de alimentos acidificantes, o que generen ácidos tras su metabolización, el organismo buscará equilibrio para neutralizar el terreno. Nuestro cuerpo necesita un pH neutro para funcionar adecuadamente. Para eso puede actuar robando calcio de los huesos y dientes para intentar alcalinizar el pH. En los dientes que han perdido el calcio y otros minerales es más fácil que formemos una caries.


Sabiendo esto, para conseguir frenar el proceso de caries, podemos buscar el equilibrio a través de la alimentación alcalina. Para ello, recomendamos consumir verduras, frutas y legumbres, y si son ecológicas mejor. Al mismo tiempo, podemos disminuir o evitar el consumo de productos acidificantes como proteína animal, azúcares y harinas refinadas, tabaco y alcohol .


Debemos  comer despacio, masticar varias veces y con tranquilidad. Cuanto más mastiquemos en la boca, menos trabajo daremos a la digestión estomacal. Y cuanto mejor se digiere el alimento, más nutre, menos fatiga y menos intoxica. Por eso, para comer, conviene tener el ánimo tranquilo, evitando conflictos y disgustos.

Podemos además aconsejarles que, aparte de cuidar su alimentación, refuercen su sistema inmunitario mediante la jalea real, la echinacea, el limón o el descanso. En caso de que una persona presente múltiples caries, le podemos recomendar además, tomar minerales y/o homeopatía.

Gracias a la interacción sinérgica de una nutrición alcalina, la terapia neural, fitoterapia, homeopatía, etc. podemos conseguir mantener una buena salud dental e integral. De poco sirve intervenir solo cuando se presenta el problema, prevenir es lo ideal.